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La violencia en Gaza golpea a una familia argentina.

TEL AVIV.- El niño israelí de cuatro años muerto el viernes como consecuencia del disparo de un mortero de las milicias palestinas desde Gaza es hijo de un ciudadano argentino.
Daniel Tragerman, de tan solo cuatro años de edad, perdió la vida tras las heridas producidas por la caída de un mortero disparado desde la Franja de Gaza. 
Los fuertes impactos que se dieron en el Kibutz Nachal Oz son parte de llos continuos ataques con cohetes y artillería liviana a que está sometido una parte del territorio israelí y que generó la ofensiva en Gaza que ya han dejado por lo menos 2.090 palestinos muertos.
Doron Tragerman, de origen argentino, padre de Daniel, y Gila, su madre, se mudaron al kibutz hace tres años. Al iniciarse el ataque tenían apenas cinco segundos para correr al refugio, por lo que no pudieron salvar a Daniel.
Ayer, la embajada de Israel en la República Argentina envió un mensaje de condolencia a la familia ante el dolor de esta irremediable perdida.

LOS HECHOS El pequeño Daniel fue alcanzado por un disparo de mortero en localidad de Neghev.
Cuando comenzó la lluvia de disparos, su padre Doron Tragerman -quien tiene la doble ciudadanía argentino-israelí- sólo logró salvar a su hermanita, pero Daniel fue alcanzado por las esquirlas de una detonación y falleció. Según la reconstrucción de la televisión israelí, cuando sonaron las sirenas de alarma, el padre aferró a su niña y la llevó a una habitación de su vivienda especialmente adaptada para soportar las explosiones.

Luego corrió hacia el patio para hacer lo mismo con su hijo, pero en el medio explotó un disparo de mortero y una esquirla hirió de gravedad al niño, de casi cinco años, que poco después falleció. Es el primer niño que fallece en el lado israelí desde que se inició la ofensiva que Tel Aviv emprendió para anular la capacidad de Hamas de disparar cohetes contra su territorio. Otros tres civiles, uno de ellos un trabajador tailandés, han muerto en Israel durante el conflicto, así como 64 soldados dentro y en los alrededores de la Franja.
Israel ha sido objeto de 430 disparos de cohetes desde la ruptura de una tregua de nueve días el martes por la noche, según el ejército.

“QUERIAMOS VERLO CRECER” En declaraciones ofrecidas al Times of Israel, la madre del pequeño Daniel -Gila- dijo que la familia se preparaba para salir de su casa hacia una zona más segura cuando se produjo el ataque. Nacida en Israel, Gila sostuvo: “Las valijas ya estaban llenas. Los niños estaban jugando dentro de la casa y desde el momento de la sirena hasta la explosión pasaron tres segundos. No tuvimos tiempo para escapar”.
La madre del chiquito afirmó que el niño era muy disciplinado a la hora de responder al llamado de las sirenas por los cohetes. “Siempre corrió a la sala protegida. En los momentos en que la alarma sonaba sabía qué hacer y dónde ir”, apuntó.
“Era un hermoso niño, inteligente, sensible, tan dulce... Queríamos verlo crecer con sus hermanos”, concluyó en medio de enormes muestras de dolor.

PROMETEN REPRESALIAS “Hamas pagará un alto precio por este ataque. El ejército y los servicios de inteligencia intensificarán sus operaciones hasta que se haya alcanzado el objetivo” de la operación militar lanzada el 8 de julio, dijo el jefe de Gobierno, Benjamín Netanyahu.
Pero lejos de aflojar, la ola de violencia en Medio Oriente parece generalizarse.
Así ayer, además de los bombardes israelíes, un cohete lanzado desde el sur del Líbano impactó en las proximidades de la ciudad de San Juan de Acre, en el norte de Israel, informó el ejército israelí en un comunicado.
La nota no especificó, si el proyectil causó daños o víctimas. Desde que el pasado 8 de julio comenzara la actual ofensiva israelí contra Gaza, denominada “Margen protector” y en la que ya han muerto más de 2.090 palestinos, en su mayoría civiles, varios proyectiles han caído en el norte de Israel disparados desde Siria y el Líbano